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Psicóloga Vecindario NEUROPSICOLOGÍA La primera unidad funcional

 

La primera unidad funcional para regular tono y vigilia y estados mentales

 

     La vigilia, es indispensable para el curso normal de los procesos mentales humanos. 

     Mientras dormimos, es imposible recibir y analizar información, programar la actividad mental, corregir sus errores  y mantenerla  durante  el  tiempo  necesario; sin esta unidad un individuo no lograría activar su cerebro y se 

quedaría dormido en medio de una actividad, incluso, poniendo en juego su vida, por tal razón, es imprescindible mantener un estado óptimo de vigilancia.    

 

     Por otro lado, el tono cortical, es el grado adecuado de excitación cere-

bral necesario para realizar las diferentes actividades que enfrente a diario el ser humano. Si se pudiera observar la actividad cortical del cerebro, su actividad se observaría como un punto de luz recorriendo las  distintas zonas de la corteza según la actividad, organizada y dirigida a una meta, que estemos realizando.

     Las estructuras cerebrales involucradas en esta unidad corresponden al sistema reticular activador ascendente, que activa zonas desde el tálamo, núcleo caudado, archicórtex, hasta llegar al neocórtex. Su contraparte, el sistema reticular descendente, actúa en sentido contrario, disminuyendo  la actividad cortical para realizar  acciones en las cuales es necesario un movimiento más calmado. Ambos forman un poderoso mecanismo que regula 

la vigilia y tono cortical según la actividad que se esté llevando a cabo, aumentando y disminuyendo  la actividad cerebral, dependiendo  la  actividad que realiza  el  individuo.

     Por ejemplo, se podría visualizar la activación cortical del sistema activador reticular ascendente en el tono cortical de un individuo cuando se encuentra

practicando una lucha de artes marciales; en cambio, el sistema reticu-

lar descendente, disminuirá la actividad cortical en un individuo que debe realizar ejercicios de relajación.

 

     La primera unidad funcional compone un mecanismo que actúa conforme a tres fuentes de estimulación: 

 

·       Procesos metabólicos (cambios químicos en la actividad neuronal, por ejemplo, el consumo de glucosa hará que los astrocitos tomen esta sustancia de los capilares sanguíneos que irrigan al tallo cerebral y los insertará en las neuronas que trabajan en el sistema activador, aumentan así el tono y vigilia del individuo)

·       Influencia de  estímulos externos (como son los estímulos sonoros fuertes que activan al bulbo raquídeo y protuberancia, aumentando así el nivel de tono y vigilia cerebral, de igual manera, los sonidos relajantes y lentos, producirán que el sistema reticular descendente, disminuye la actividad cortical del individuo) 

·       Los planes o intenciones que tenga la persona (relacionado directamente con la motivación del individuo para lograr objetivos personales, que hacen que aumente o disminuya la actividad cortical, dependiendo la tarea que deba resolver).

 

Daño o lesión de la unidad de vigilia y tono cortical

 

     El daño o lesión de la primera unidad funcional se manifiesta de las siguientes maneras: agudo descenso del tono cortical, estado de sueño alterado que aparece en el electroencefalograma e, incluso, si el daño es extenso el sujeto llegará a un estado vegetativo persistente.

 

Funcionamiento de la unidad de vigilia y tono cortical

 

     El funcionamiento de esta primera unidad está regido por la ley de la fuerza y el estado fásico. 

     La Ley de la Fuerza determina que todo estímulo fuerte provocará una respuesta fuerte y todo estímulo débil provocará una respuesta débil. Esta ley se cumple mientras estamos despiertos, no obstante, cuando el individuo duerme este estado de funcionamiento neuronal se modifica ya que ahí se produce lo que Luria llamó estado fásico, un funcionamiento eléctrico cerebral que se presenta en tres modalidades:

·      Fase igualizante, donde los estímulos débiles provocan una respuesta como si se presentara un estímulo fuerte. 

·      Fase paradójica, cuando la respuesta es más fuerte a la provocada por un estímulo fuerte.

·      Fase ultraparadójica, cuando la respuesta fuerte sigue presentándose, a pesar de que el estímulo haya desaparecido.

 

Bibliografía

Silva-Barragán; Ramos-Galarza. (2020). Artículo de revisión. Modelos de Organización Cerebral: Un recorrido Neuropsicológico. Revista Ecuatoriana de Neurología, 29(3).

 

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